Hasta ahora China ha sido lenta en reconocer el potencial del sector CSP. ¿Podrán los abundantes recursos en biomasa de China impulsar la consolidación del sector CSP a gran escala?
Por Paul French, corresponsal en Shanghai
La combinación de un sector manufacturero en gran crecimiento, una rápida urbanización y un consumo doméstico en alza no ha dejado más alternativa a China que explorar todo el espectro posible de soluciones en energía renovable.
Con una cantidad limitada de reservas en combustibles fósiles, China está interesada en diversificar su gran depencia energética en plantas alimentadas con carbón o petróleo. Por ello, el país ha optado por saciar sus necesidades energéticas mediante el aumento de producción de energía nuclear, eólica y fotovoltaica. De forma reciente, CSP ha sido la última tecnología introducida por China con el objetivo de diversificar su red de producción energética.
Política energética
Hasta hoy China se había retrasado con respecto a Europa y América en la explotación de su potencial CSP. Miembros destacados del Partido Comunista y del Ministerio de Energía chinos habrían expresado su excepticismo acerca del potencial de la tecnología CSP para producir la cantidad de energía necesaria que cubriría las necesidades del mercado energético chino.
En Pekín la energía es un asunto político por lo que algunos funcionarios se muestran cautelosos a la hora de comprometerse con proyectos CSP a gran escala que en la mayoría de los casos deberían emplazarse en las regiones desérticas del extremo oeste del país, particularmente en la provincia de Xinjiang.
Xinjiang está situada lejos de las regiones costeras de China, donde se concentra la mayor parte de la demanda energética del país. Además, esta región ha sido fuente de tensiones sociales para el gobierno central chino en los últimos años.
A pesar de sus reservas el gobierno ha empezado a considerar la tecnología CSP como una alternativa frente a la producción de energía mediante el uso de carbón. Un consorcio estatal constituido por el Ministerio de Ciencia, el Gobierno Municipal de Pekín, y la Academia China de las Ciencias (CAS) ha comenzado la construcción de una planta CSP en las afueras de Pekín. Este primer proyecto ha sido diseñado como una planta piloto de 1.5MW.
Otra planta CSP de 50MW, apoyada por las autoridades estatales, se emplazará en Lanzhou, la capital de la escasamente poblada provincia de Gansu situada al borde de la meseta tibetana.
El fabricante chino de equipamiento CSP Penglai Electric ha firmado recientemente un acuerdo que le permite la fabricación de la planta bajo licencia de eSolar. Jessie Liu, Director Internacional de Desarrollo de Negocios para Penglai, afirma que: “La mayor parte de la gente en China todavía no tiene claro en que consiste la tecnología de Torre CSP. Se necesita un mayor desarrollo del mercado”.
Sin embargo Liu destaca la determinación de Pekín para reducir la depencia energética en el carbón por razones medioambientales. “En 2009 Pekín eliminó más de 26GW plantas de carbón de 100MW o menos. Esta tendencia a la eliminación de plantas de carbon de 100MW o menos, abre el camino para otras tecnologías con capacidad de hibridación, como la de eSolar, que permitan reducir costes,” explica Liu.
Como para el desarrollo de la energía eólica en China, los observadores creen que la tecnología CSP será impulsada principalmente por el sector privado. Jonathan Watts, corresponsal en materia de medioambiente en Asia para The Guardian, considera que las firmas chinas se han mostrado interesadas en la obtención de beneficios procedentes de nuevas tecnologías energéticas a través de instalaciones domésticas y plantas productoras. Watts prevee que las instalaciones híbridas CSP-biomasa no serán una excepción.
Superando la barrera de los costes
Muchas compañías ven la tecnología CSP como una oportunidad comercial, del mismo modo que las turbinas de viento lo han sido hasta ahora para China. Es por esta razón que los analistas han estado tan interesados en los recientes anuncios por parte de Penglai Electric.
Penglai aspira a combinar el creciente interés mundial en CSP con la legendaria habilidad china para reducir los costes de producción. Eric Wang, Vicepresidente Internacional en Desarrollo de Negocios para Penglai, declaró de forma reciente al New York Times que la fabricación de espejos, turbinas, torres y otros equipamientos en China, en lugar de los Estados Unidos, reduciría los costes al menos a la mitad.
La experiencia previa en turbinas de viento y células PV indica que esta podría ser una afirmación acertada. El factor de los costes es un elemento fundamental a la hora de elegir energías alternativas en China. Tanto el setor eólico como fotovoltaico se han ido convirtiendo en más atractivos a medida que los fabricantes chinos han ido reduciendo los costes.
Como consecuencia ambas tecnologías cuentan con un gran nivel de apoyo gubernamental a través de la Asociación de Industrias en Energía Renovable china. Aunque esto todavía no ha pasado para el sector CSP, las cosas pueden estar a punto de cambiar.
Biomasa es la clave
Un interés clave de Pekín es la posibilidad de almacenamiento energético. Por ello el concepto de plantas híbridas CSP-biomasa, las cuales pueden generar electricidad en ausencia de radiación solar, despiertan un gran interés.
Las plantas híbridas CSP-biomasa que Penglai y eSolar ofrecen, comparten turbinas y otras infraestructuras, reducen costes y producen energía a lo largo de todo el día. Esto podría significar el impulso que la tecnología necesita en China.
Penglai, usando la tecnología de torre de eSolar, dirigirá la construcción de plantas híbridas CSP-biomasa a lo largo de la próxima década.
El primer proyecto se construirá en la provincia de Shaanxi, al noroeste de China, en donde una planta de biomasa utilizará sauces (originalmente plantados para prevenir la desertificación de la zona) como combustible. Penglai construirá la planta en lo que se denominará “Yulin Energy Park” (abarcando 66 millas cuadradas), usando tecnología de eSolar.
Una vez en funcionamiento, otra firma, China Shaanxi Yulin Huayang New Energy Company, operará Yulin Energy Park. Según Penglai, el proyecto generará 2GW y representará una inversión de US$5 billones. Liu está segura de que la finalización del primer proyecto supondrá el impulso que la industria necesita en China.
Watts está de acuerdo: “Una vez en funcionamiento el gobierno se mostrará más propicio a la hora de comprometer mayores recursos en la hibridación CSP-biomasa.”
El asunto que está en la mente de todos es si el desarrollo de las plantas híbridas CSP-biomasa repetirá el modelo chino previo en energía eólica y PV. Con varios proyectos híbridos CSP-biomasa que pronto estarán en funcionamiento, ¿conseguirán las firmas tecnológicas chinas reducir los costes de forma global, convirtiendo así en más viable la tecnología CSP?
Jessie Liu, para Penglai, confía en esto y destaca que el mercado chino será el primero en beneficiarse de esta bajada en los costes. “Inicialmente nos centraremos en la demanda doméstica china. Nuestro objetivo es reducir los costes de equipamiento para que la tecnología CSP se convierta en verdaderamente competitiva frente a los combustibles fósiles.”
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