5 cosas que debes saber sobre el apoyo de la comunidad en Marruecos

La ciudad fortificada de Aït Benhaddou, cerca de Uarzazat, en el límite del desierto del Sáhara en Marruecos. Imagen: iStock.

Boris Schinke, responsable de políticas en la ONG alemana Germanwatch, acaba de terminar una investigación sobre los efectos del desarrollo de la CSP en la región MENA.

El trabajo se titula Energy and development: Exploring the local livelihood dimension of the Noor I CSP project in Southern Morocco ("Energía y desarrollo: estudio de la dimensión del medio de vida local del proyecto de CSP Noor I en el sur de Marruecos").

Por Susan Kraemer

Traducido por Alexandra Aretio

Con sus socios del Instituto del clima, el medioambiente y la energía de Wuppertal y el Centro Internacional para la Conversión de Bonn y junto a un grupo de instituciones de la sociedad civil y de investigación marroquíes y egipcias, Schinke analizó en profundidad el proyecto cilindroparabólico Noor I*, de 160 MW y ubicado en Uarzazat (Marruecos). Esta es la primera parte de un complejo solar de 500 MW enmarcado en el Plan Solar Marroquí*, que tiene un objetivo de 2000 MW de energía solar, 2000 MW de eólica y 2000 MW de hidroeléctrica para 2020.

La finalidad era determinar cómo podían aprovechar las partes interesadas locales los futuros proyectos de CSP en la región mediante un análisis de los efectos positivos y negativos en el medio de vida derivados del desarrollo de CSP a nivel local.

Los resultados se basan en un análisis empírico en profundidad que incluyó más de 300 entrevistas, grupos de referencia, una encuesta a expertos y talleres de validación durante tres meses de investigación sobre el terreno en Marruecos.

Líder de renovables en la región MENA

"Escogimos la planta de CSP Noor I* situada en Uarzazat porque, al ser la precursora, el éxito de la primera fase de Noor afectará la percepción regional de la viabilidad de la tecnología CSP como una alternativa accesible y con bajas emisiones de carbono a las infraestructuras de electricidad convencionales”, explica Schinke.

Germanwatch ya sitúa al reino entre los principales diez países a nivel global en materia de políticas climáticas y energía limpia. El país ha establecido un ambicioso objetivo destinado a lograr un 42 % de capacidad instalada procedente de energía renovable para 2020 y ha implementado sólidas políticas gubernamentales para lograrlo a través de la Agencia Marroquí para la Energía Solar (MASEN, por sus siglas en inglés).

Entre todos los países árabes, Marruecos cuenta ahora con la mayor parte de generación de renovables en construcción y de suministro de renovables a la red. No obstante, el país no ha dado simplemente prioridad a su ambición solar porque le preocupa el clima, sino como medio para lograr diferentes objetivos de desarrollo.

Dentro de sus planes de desarrollo nacionales, está previsto que la producción de energía ecológica produzca dividendos duraderos en términos de seguridad energética, autosuficiencia y balance de pagos, así como que crezcan las economías locales mediante los proyectos de desarrollo solar integrado junto a la cadena de valor de renovables.

Desarrollo local en los alrededores de Noor

Y, de hecho, la investigación de Schinke demostró que los esfuerzos por nivelar la implementación de CSP para lograr objetivos de desarrollo humano más amplios y por integrar el proyecto en la estructura productiva de la economía local eran tanto reales como sustanciales en el contexto de Noor.

"Mientras que los resultados de las inversiones a gran escala de la comunidad no suelen ser el objetivo de los gobiernos o inversores y, normalmente, solo benefician de forma marginal a la población local, la previsión y planificación de MASEN a la hora de seleccionar el emplazamiento y producir varias ventajas para todos a partir de la primera planta de CSP independiente del país fueron loables", señala Schinke.

En su análisis, los investigadores descubrieron que la construcción de Noor I* generó más de 1500 puestos de empleo en Marruecos, de los cuales 700 se localizaban en la zona de Uarzazat, y que la creación de estos puestos había fortalecido los lazos familiares y el apoyo social gracias a los flujos migratorios invertidos y los nuevos ingresos.

Fotografía aérea de la planta Noor I, en Marruecos. Imagen cortesía de MASEN. 

Asimismo, los ingresos obtenidos gracias a la adquisición de terreno se reinvirtieron en un plan de desarrollo social destinado a mejorar el acceso a servicios sociales importantes y su disponibilidad en las comunidades vecinas.

Por último, MASEN hizo frente a la base industrial local limitada al acompañar su adquisición local con medidas de desarrollo de I+D a fin de incrementar la productividad local en toda la cadena de valor del proyecto.

Como resultado, a diferencia de la negativa que se da en otros países, Noor I se acogió de manera muy positiva en la región y con un sentimiento generalizado de orgullo patriótico en el proyecto. Como la aprobación y el apoyo de las comunidades locales no puede darse por sentado, Schinke destaca que "una gran parte del elevado grado de aceptación de Noor I por parte de la comunidad puede atribuirse a los esfuerzos de MASEN a nivel local".

La planificación descendente no es suficiente, las comunidades también quieren tener la palabra

No obstante, los investigadores también encontraron críticas entre la población local. Les preocupaba mucho la cantidad de agua necesaria para el funcionamiento del proyecto y los desajustes del mercado relacionados con la mano de obra y la educación. "Pero, aun así, a diferencia del daño potencial vinculado a las plantas energéticas de combustible fósil, descubrí que la huella negativa de Noor I era generalmente baja", explica Schinke.

Aunque tendrán que supervisarse de cerca los efectos de las demandas de refrigeración de agua de Noor I (0,7 % del volumen medio anual del depósito de agua de la región) mediante la vida útil del proyecto y se ha optado por el enfriamiento en seco para las próximas fases de Noor II* y Noor III* a fin de evitar cualquier daño en los oasis aguas abajo, la investigación reveló otro motivo de preocupación para los ciudadanos.

"Nuestros resultados señalan que el hecho de ofrecer puestos de empleo e ingresos y desarrollar conocimientos y habilidades, así como las mejoras en la infraestructura de las comunidades locales, es solo una parte de la aceptación de la comunidad. La otra parte se caracteriza por la dimensión relativa al procedimiento del compromiso de la comunidad y la toma de decisiones transparentes", destaca Schinke.

"Para algunas fracciones de la población local, se trataba, concretamente, de las deficiencias que se percibían en el proyecto a la hora de proporcionar información transparente a las comunidades afectadas, lo que impedía que se lograra un nivel ideal de aceptación del proyecto por parte de la comunidad".

Como consecuencia, el proceso de desarrollo del proyecto estaba parcialmente envuelto por un velo de secretismo para la mayoría de las comunidades. Muchos ciudadanos tenían esperanzas poco realistas con respecto a los puestos de empleo y les frustraba no ver que sus expectativas se materializaban.

La comunicación y la participación son clave

"La tecnología CSP no es la panacea para el desarrollo y el papel de MASEN en el contexto de Noor no debería confundirse con las responsabilidades que recaen en el Gobierno de Marruecos, que consisten en mitigar la pobreza nacional y hacer frente a los diferentes desafíos de desarrollo que prevalecen en el sur del país", comenta Schinke.

"Aunque el enfoque de MASEN de abordar la dimensión local del proyecto Noor ofrece elementos inspiradores para la comunidad CSP internacional, hay determinados aspectos que hay que mejorar", añadió El Mostafa Jamea, de la institución de investigación marroquí MENARES.

Según el estudio, estas mejoras deberían centrarse en hacer las cosas mejor en vez de en hacer más en términos de ventajas socioeconómicas. A pesar de que se cumple la normativa local y nacional, la investigación identificó una clara necesidad de que MASEN eligiera una estrategia más estructurada de compromiso con la comunidad.

Buen consejo para todo el sector de la CSP

Para el futuro del complejo solar Noor, los investigadores están convencidos de que el aspecto más importante que debe abordarse para garantizar el crecimiento continuo de la CSP en Marruecos será el permitir un diálogo real con la comunidad y una participación significativa de la ciudadanía, no solo durante las futuras fases del complejo solar Noor, sino también para otros proyectos planificados en el Plan Solar Marroquí.

Además, en sus recomendaciones, los investigadores se dirigen a la comunidad de CSP internacional. Basándose en un caso práctico marroquí, indican que los desarrolladores de proyectos, los gobiernos y los prestamistas internacionales que participan en la expansión de CSP deberían adoptar el enfoque de MASEN como ejemplo pero moverse aún más allá de los requisitos legales y de los donantes, así como de las garantías medioambientales y sociales facilitadas por los bancos de desarrollo multilaterales.

De hecho, Schinke concluye que "para que el futuro despliegue de CSP siga una ruta socialmente sólida, debería incluirse en el contexto de la subsistencia de comunidades locales con un fuerte compromiso con la toma de decisiones participativas."

*Información disponible en inglés. 

 

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