La experiencia de SEGS donde la CSP envejece con elegancia

Solana es una nueva planta con tecnología cilindroparabólica que están construyendo en EE. UU. Fotografía de Ed Gunther

Un antiguo proyecto, construido hace tres décadas en California, tiene la respuesta a la siguiente pregunta: ¿cómo son los costes y el rendimiento de la CSP antigua en comparación con la energía de otras plantas energéticas antiguas una vez que se han pagado los costes capitales?

 

Susan Kraemer

Con el tiempo, las plantas energéticas envejecen. Los nuevos proyectos de energía renovable de hoy en día algún día serán antiguos, como las viejas plantas de gas y carbón con las que estamos más familiarizados. ¿Cómo serán su producción energética y los costes de esta producción en comparación con las formas más antiguas de energía a medida que envejezcan?

Es frecuente que no se puedan comparar las renovables y la energía fósil porque es como comparar peras con manzanas. El precio de la energía procedente de un proyecto de energía renovable, que todavía está amortizando los costes de capital iniciales, se compara con el de una planta antigua de gas natural o carbón, que ya hace tiempo que ha saldado su deuda.

Pero en el proyecto Solar Energy Generating Station (SEGS) ubicado en el sur de California se pueden comparar manzanas con manzanas porque se construyó hace casi tres décadas, como muchas plantas de carbón o gas. Las nueve plantas de SEGS ahora están suministrando energía renovable limpia a la red de California desde los años 80. Así que, en el caso de la CSP o la "termosolar", podemos contar con algunos resultados en cuanto a rendimiento y precios.

El titular del acuerdo para la compra de energía de las nueve plantas de SEGS es Southern California Edison (SCE). CSP Today les preguntó sobre el precio del acuerdo que se pagó por su generación energética y sobre si, ahora que la SEGS ya es más antigua, tienen una tarifa inferior.

Únicamente 6 céntimos por kWh

"Teníamos el proyecto SEGS desde el comienzo, después lo vendimos y posteriormente lo volvimos a comprar a través de acuerdos para la compra de energía", afirma Marc Ulrich que, como vicepresidente de operaciones energéticas y comercio, trata de obtener las mejores tarifas energéticas para los clientes de SCE. "No somos los propietarios ni los operadores, simplemente compramos los electrones".

Fue sorprendentemente sincero sobre su acuerdo para la compra de energía con SEGS.

"A SEGS se le pagan unos 6 céntimos por kWh por la energía que suministra a SCE. Lo he redondeado al alza: las cifras reales son de 5,57 céntimos durante el período de invierno. En junio comienza el período de verano y los precios cambiarán de nuevo".

Esto es bastante inferior al margen de entre 9 y 15 céntimos estimado para los acuerdos para la compra de energía actuales que están firmando las empresas de servicios públicos de California en nuevos proyectos solares. De todas maneras, Ulrich señala que, como con los acuerdos para el gas de esa época en California, también había un coste fijo que se pagaba en el contrato de SEGS original (una cifra que él no ha podido encontrar).

Los nuevos proyectos de renovable no tienen este acuerdo para la compra de energía dividido, con pagos para energía y capacidad, así que la comparación es un poco difusa. Pero él ve a SEGS muy competitivo con la nueva solar.

"Potenciamos cualquier recurso renovable en nuestra cartera para competir con otros recursos renovables potenciales para nuevos contratos —declara Ulrich—. Así que cuando se terminen esos contratos de la cartera de renovables existente, les animamos a que participen en nuestro proceso de peticiones competitivas". Asimismo, añade que a medida que las plantas recuperen sus gastos iniciales, un acuerdo para la compra de energía debería poder aportar los suficientes ingresos para realizar actualizaciones, como parece que ocurre en el caso de SEGS.

Los gastos de capital compensan

Cogentrix es el propietario actual de 2 de las 9 plantas de SEGS. El director general, Brad Bergman, indica que han sido capaces de llevar a cabo mejoras en SEGS I y II, también conocidas como Sunray Energy.

"A medida que van pasando los años, el coste de las operaciones pasa de la recuperación de la inversión de capital inicial al mantenimiento y la sustitución del equipamiento antiguo —afirma Bergman—. Cuando sustituimos los materiales más antiguos del campo solar, podemos aprovechar los nuevos componentes avanzados que convierten de manera más eficiente la energía del sol en electricidad".

Como responsable del programa de CSP del Laboratorio Nacional de Energías Renovables (NREL, por sus siglas en inglés), Mark Mehos cuenta con información informal al haber trabajado con los antiguos y los actuales propietarios y operadores de las nueve plantas de SEGS. El NREL realiza una profunda investigación y pruebas de CSP (y de otras renovables).

Suficiente para realizar mejoras

"En mi opinión, el rendimiento de las plantas de SEGS ha mejorado de manera significativa a lo largo del tiempo", declara.

"Esto se debe, sobre todo, a la sustitución de los receptores de primera generación por receptores nuevos que son mucho más eficientes. Las prácticas de explotación y mantenimiento en la planta también han mejorado a lo largo del tiempo gracias al largo historial que existe ahora en cuanto a la explotación de estas plantas. Esto permite que se incremente la producción y que se reduzcan los costes de explotación y mantenimiento".

Asimismo, sugiere que incluso con los seis céntimos, los acuerdos para la compra de energía todavía están produciendo el suficiente dinero para realizar actualizaciones.

Una empresa que ha estado investigando a lo largo del tiempo la generación energética de las plantas de CSP que se están construyendo ahora es SolarReserve. Ahora está desarrollando algunas de las plantas de CSP más grandes de EE. UU.: proyectos de torre con almacenamiento energético en sales fundidas.

"Tenemos previsiones sobre algunas cosas como la degradación y en el caso de los proyectos de CSP, si se mantienen de manera adecuada, deberían contar con un rendimiento bastante bueno durante su vida útil —señala el director ejecutivo, Kevin Smith—. Hay una turbina de vapor mecánica en la parte trasera, que si tiene un buen mantenimiento sufre muy poca degradación. Puede que haya un poco en los espejos, pero generalmente el rendimiento del espejo es bastante firme durante la vida del proyecto".

La ineficiencia afecta más a las plantas de carbón

Smith destaca que aunque en la CSP haya algo de degradación en el rendimiento con el paso de los años, no es tan costosa como ocurre en el caso de las plantas antiguas de energía térmica tradicional. Si se miran únicamente los costes (y no se tienen en cuenta las limitaciones del carbono y la contaminación), puede ser más costoso explotar una planta de carbón más antigua que una planta de CSP como SEGS.

"La dificultad que existe con una planta de carbón antigua es que ya no es tan eficiente en comparación con una tecnología más reciente —indica Smith—. Así que el consumo de combustible no es tan rentable. Se quemará más. Donde la energía convencional se vuelve obsoleta es en el coste de generación, que realmente significa que el consumo de combustible ya no es rentable".

"Esos son algunos problemas que no se dan en una instalación de energía renovable —declara—. No hay combustible. Así que incluso si SEGS es un poco menos eficiente, realmente no cuesta dinero porque no se está comprando combustible. Se emplea el viento o el sol como fuente de combustible". Una vez que se ha saldado la deuda, es rentable seguir operando renovables de manera indefinida, algo que no ocurre con las plantas que necesitan comprar combustible para poder operar.

Dos ventajas de la CSP sobre la fotovoltaica

Si la comparación de la CSP con el carbón o el gas antiguo es favorable para la CSP, es probable que también vaya a ser atractivo cuando se realice una comparación de manzanas con manzanas como puede ocurrir en el caso de la fotovoltaica antigua, cuando es probable que las dos hayan pagado sus costes capitales por dos motivos. Uno es el valor independiente de su capacidad de almacenamiento, un valor que es probable que aumente a media que se añaden más renovables.

El proyecto Crescent Dunes Tonopah de SolarReserve, que está a punto de completarse, almacena y envía energía. Tiene un acuerdo para la compra de energía de 25 años con NV Energy que le indica que tiene que comenzar concretamente a mediodía y finalizar a medianoche. El director ejecutivo, Kevin Smith, describe esto como "los incrementos tardíos en Las Vegas".

En enero, la Comisión de servicios públicos de California (CPUC, por sus siglas en inglés) aprobó su proyecto Rice Solar con entusiasmo. El comisario Florio afirmó que "entre ocho y diez horas de almacenamiento con capacidad de suministro completa es bastante impresionante y ofrece importantes beneficios para el sistema, que todavía no sabemos cómo cuantificarlos pero está claro que ofrece un valor".

Esta capacidad de almacenar energía para las necesidades concretas de una empresa de servicios públicos es un gran punto a favor de la CSP cuando se compara con la fotovoltaica. Hace que sea competitiva con las fuentes térmicas tradicionales, incluso sin sus costes de combustible.

El almacenamiento térmico es una posible mejora para SEGS. Para California, con un buen suministro con la producción de fotovoltaica solar por las tardes, las primeras horas de la noche ofrecen una demanda máxima potencial que no se ha satisfecho.

"SEGS está posicionada de manera única para aprovechar las ventajas del almacenamiento térmico, al darle la opción de proporcionar energía con capacidad de suministro o cambiar el momento de la generación para satisfacer las necesidades de la red de la demanda en los momentos pico —señala Bergman—. Como se diseñó desde el principio para la primera generación de almacenamiento térmico, todavía está configurada para almacenar energía térmica de los campos solares y enviar después esa energía al bloque energético para convertirla en electricidad".

El segundo motivo que hace que la CSP sea mejor con el tiempo que la fotovoltaica es que no cuenta con la pérdida anual de eficiencia, con un índice de cerca de un 0,5 % al año. Esto significa que cuando expire el acuerdo para la compra de energía de 25 años, un proyecto fotovoltaico producirá en torno a un 12 % menos de energía que cuando comenzó a funcionar.

Como indica Smith: "La CSP es diferente a la fotovoltaica, ya que en esta última el rendimiento se va degradando con el tiempo.

Cuando se trata de envejecer, la CSP, al compararla con diferentes alternativas, parece ser una belleza que no pierde su encanto.

Para responder a este artículo, escribe a: Susan Kraemer.
O ponte en contacto con la editora: Jennifer Muirhead.

blog comments powered by Disqus